Viñedos

Los viñedos de Rudeles están ubicados en Peñalba de San Esteban, en la provincia de Soria, a 900 metros de altura, en el límite este de la DO Ribera del Duero, un área poca conocida por sus vinos. Peñalba es un pueblo pequeño pero encantador, con casas de piedra y adobe. No falta un riachuelo, ni en sus orillas los chopos y los cada vez más escasos olmos. Refugio de abantos, alcotanes, abejarucos, conejos y cucuruchotas. Los olores de espliego, aliaga y trigo fresco perfuman sus tierras arenosas, arcillosas y con guijo. Puro terruño

Nuestros viñedos de una superficie de 15,5 hectáreas están ubicados en un pequeño valle, separado del río Duero por una pequeña cadena de montañas, que acoge en sus adustas laderas múltiples y pequeñas fincas, algunas de ni tan siquiera 50 cepas, casi todas centenarias y muchas, incluso, anteriores al paso de la filoxera, capaces de soportar y sobrevivir bajo duras condiciones.

El clima es extremo, con pluviometría media inferior a los 400 mm/año. Los súbitos otoños no tardan en dejar paso a inviernos muy fríos, y las primaveras de fuertes heladas terminan cediendo a los calurosos veranos regados con tormentas inesperadas. Estas acusadas oscilaciones térmicas no hacen sino influir en el largo ciclo vegetativo de la planta, dando lugar a bajas producciones, pero, por lógica, aportando un nivel de calidad al fruto difícilmente alcanzado en otras zonas más prolíficas de la Ribera.
Contamos con una cincuentena de parcelas, casi todas de pequeño tamaño, distribuidas básicamente en cuatro zonas, las cuales se vinifican por separado, al igual que alguna viñas con características particulares. En total, disponemos de unas 42.000 cepas, plantadas en vaso, la gran mayoría en época pre filoxérica, por nuestros abuelos o bisabuelos. Con producciones que en ocasiones ni tan siquiera llegan a los 200 g, siendo la media por Ha de 1.500 kg.

La variedad que predomina es Tinto Fino, Tempranillo o Del País (como se la conoce por la zona), pero resulta curioso observar como todas las viñas ofrecen en mayor o menor medida cepas Garnachas mezcladas con el resto. La tercera variedad es Albillo, esta uva blanca, casi desconocida, pero aceptada en la DO Ribera del Duero, nos permite elaborar un vino suave y muy aromático. Así pues, teniendo en cuenta las diferentes variedades y el hecho de que las cepas estén diseminadas, la vendimia se efectúa a lo largo de tres etapas. El diferente período de maduración de dichas variedades nos lleva a recoger y vinificar en una fase inicial el Albillo. Posteriormente se vendimia la uva Del País, y por último la Garnacha, que aporta un punto adicional de aroma y frescura a nuestro vino.