Filosofia

Nuestros vinos son el claro reflejo de la tierra. Este proyecto está orientado únicamente a la obtención de un vino de referencia, huyendo de grandes producciones. En la primera añada se elaboraron sólo 2.000 botellas. Actualmente el número se ha elevado a 41.000, pero de ningún modo se pretende abandonar la idea de cumplir con los niveles de calidad que nuestra filosofía de viticultores exige.

La base de nuestro vino es el constante y exhaustivo trabajo en el cuidado de la viña. Así pues, todo se realiza manualmente, tal y como demandan las características de la tierra. Además, a lo largo de todo el ciclo, que empieza con el cuidado de las viñas, se tienen muy en cuenta los sabios consejos, basados en la experiencia, de la gente del pueblo, que durante cientos de años ha elaborado vino, para consumo propio, en las ya viejas bodegas excavadas bajo tierra.

Los procesos en bodega (selección durante la entrada de la uva, elaboración, paso por barrica, trasiegos y embotellado) son siempre seguidos y verificados de forma estricta y permanente.